Un grupo de usuarios de la Residencia con Centro Ocupacional Nuestra Señora del Camino salió a disfrutar del parque y, ¡por supuesto!, de los chorros de agua.
Fue una jornada fantástica de esparcimiento y juegos, con la gran ventaja de que el espacio está adaptado para sillas de ruedas y andadores. Esto permitió que todos los usuarios, incluyendo aquellos que necesitan apoyos para su movilidad, pudieran pasear entre los chorros, mojarse y compartir risas.