Nuestros usuarios de la Residencia con Centro Ocupacional Nuestra Señora del Camino disfrutaron de una cena en este emblemático bar madrileño, un auténtico tesoro de la ciudad. Casa Pepe, conocido cariñosamente como «Pepe el Guarro», nos deleitó con sus generosas tapas y, por supuesto, sus míticas alitas de pollo fritas.